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El conjunto de imágenes que encontráis aquí expuestas forma una muestra representativa de mi obra.
El orden que he escogido no es cronológico, no sigue un ritmo fijo, sino más bien un cierto orden temático.
En cuanto a los contenidos, no busquéis complicados simbolismos ni mensajes implícitos;
la mía es una pintura de sensaciones. Siempre he sentido una gran fascinación por la luz y el color,
por como ocurren los cambios con el paso del tiempo: las increíbles transformaciones al alba y al ocaso,
la inmovilidad del mediodía, el paso de las estaciones.
La mirada atenta a nuestro alrededor nos revela el movimiento continuo, el cambio inexorable,
el juego interminable entre forma, luz y color... La observación concienzuda se ve premiada a veces por
raros momentos mágicos en los que parece que todo está en suspenso, en un irrepetible equilibrio de fuerzas.
Es entonces cuando podemos sentir el pulso del mundo.
Roser Marimon
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